miércoles, 27 de febrero de 2013

Diputado Alzurú en problemas

1819
Marzo 9
Sesión 20

El Procurador General de la República, licenciado Domingo Alzurú, diputado por Margarita,es acusado de haber prostituido las funciones de su ministerio omitiendo acusar y actuar a quienes tuvieron expresiones subversivas contra el Congreso, entre ellos, el oficial  Jenaro Montebrune, adjunto al Estado Mayor General de Oriente y además por haber acuado de asesinos al General Paez y a los miembos del Conejo de Guerra que sentenciaron a muerte a sui hijo acusado de armar un tejido de insubordinación.  Por lo tanto propuso una suspensión de sus funciones, pero fue rechazada en votación secreta.  En cuanto al oficial Montebrune, el Poder Ejecutivo había ordenado con antelación su detención, lo cual al parecer no fue acatado por el General Mariño comandante del Ejército de Oriente..  Dada esta situación, a proposición del diputado Diego Bautista Urbaneja, el Congreso reasumió momentáneamente  todos los Poderes para restablecer el orden constitucional y en consecuencia se declró en sesión permanente hasta que se remediaran los males y las autoridades fueran devueltas a sus respectivas funciones.   Se acordó se hiciese veneir a a la sesión a los dipuados  presenes en la capital   y concurrieron lusgo Mariño, Torres y Montilla.  su concurrencia favoreción el impasse y Montebrune quedó detenido en la ciudad.





lunes, 25 de febrero de 2013

Expresiones subvsersivas

1819
Marzo 8
Sesión 19

En esta sesión destaca la intervención del diputado por Barinas, doctor Ramón Ignacio Méndez, llamando la atención del Conreso para que tomase en consideración  varias expresiones subversivas del órden, profeidas en estos últimos días  ridiculizando la representación nacional  y asegurando  que podría ser disuelto y amarrado por cuatro hombres  y que ellos mismos eran capaces de ejecutarlo y que el diputado Domingo Alzurú estaba presente y no fue capaz de proceder conforme a su condición de Procurador General de la República.  El diputado confirmó lo denunciado y se excusó porque asuntos de esa naturaleza no estaban expñícito en su funciones.  De toda maneras se acordó el asunto pasara al Poder Ejecutivo para las averiaguaciones de roigor conforme a la ley.


Domingo Alzurú
Jurista venezolano de origen vasco nacido en Ospino en 1775. Abogado de la Real Audiencia. Congresista.
En 1810 abrazó la causa de la independencia de Venezuela. Durante la Primera República estuvo encargado de la Casa Sociedad, en Caracas, utilizada como prisión por el gobierno revolucionario. En mayo de 1812, con ocasión de la ofensiva de Domingo de Monteverde contra la provincia de Caracas, el Gobierno de Venezuela comisionó a Alzuru para que fuera a activar, con las provincias de Barinas, Mérida y Trujillo, la reconquista de Guanare, Ospino y Araure. Por orden de Monteverde fue encarcelado en La Guaira.
Durante la Segunda República (1813-1814) fue síndico de la Municipalidad de Caracas y como tal asistió a la Asamblea de San Francisco en Caracas, el 2 de enero de 1814, y al acto de concordia entre el Estado y la Iglesia, que se llevó a cabo en Caracas el 11 de febrero de ese año; el propósito de esta reunión era la discusión del acuerdo mediante el cual las alhajas de los templos pasarían a manos del Estado para preservarlas contra el pillaje y emplear algunas para el sostenimiento del Ejército.
Perdida la Segunda República, Alzuru emigró a la isla de Margarita, donde se hallaba en abril de 1815 a la llegada de la expedición española mandada por Pablo Morillo. En 1819, como diputado por la provincia de Margarita, asistió al Congreso de Angostura. Allí, con el también diputado Gaspar Marcano, se pronunció contra el Senado vitalicio, propuesto por Simón Bolívar en su proyecto de Constitución para Venezuela. Presidió en Angostura la Corte del Almirantazgo, y ejerció de procurador general de la República. En ese mismo año, mientras Bolívar desarrollaba las operaciones de la campaña libertadora de Nueva Granada, Alzuru fue uno de los que fomentaron la Revolución de Angostura, cuyo resultado fue la deposición de Francisco Antonio Zea, como vicepresidente de Venezuela y su sustitución Juan Bautista Arismendi.
Falleció en 1821, probablemente en Angostura.

martes, 19 de febrero de 2013

Restablecido Tribunal de Secuestros.

1819
3 de Marzo
Sesión 13



*Restablecido el Tribunal de Secuestro integrado por los diputaos Martínez, España y Peraza.  Juez de primera instancia provisional, Juan Vicente Cardozo.

*  Zea podrá incorporarse al Congreso en caidad de deiputado y Vicepresidente del mismo aún ejerciendo a potestad de Presidente de la República

*  Se acordó de modificar el quorum a menos de las dos terceras partes a ojeto de no interrumpir las sesiones por ausencia de diputados que están cumpliendo otros destinos, como el caspo del General Tomas Montilla.

*Se continuó la discución del Proyecto de Constitución.



3 de marzo de 1819. Se plantea en el seno del Congreso de Angostura el tema de los secuestros  de las propiedades de los enemigos de la República una vez que abandonan los territorios tomados por las fuerzas patriotas y acuerda legalizar la situación de facto mediante una Ley Sobre secuestros y confiscaciones sancionada el 6 de junio de ese año 1819 y la cual se contrae al siguiente articulado:
“Art. 1°-Libertada cualquiera Plaza, Ciudad ó lugar por las Armas de las República, deberán ser secuestradas y confiscadas todas las propiedades que se encuentren en el territorio libertado, correspondientes al Gobierno Español:
2°-En la misma confiscación caerán todos los bienes muebles de cualesquiera especie, y los créditos, acciones, y derechos que pertenezcan a los españoles que emigren del país siendo amenazado, ó atacado por la tropa de la República:
3°-Se exceptüan de esta pena los americanos que en el espacio de tres meses se hubieren restituido al mismo país donde emigraron, ó á otro que se encuentre libre en el territorio de la República, con calidad de que hayan de permanecer en él:
4°-También se exceptüan los bienes de todo individuo bien sea americano, bien español, que al acto de entrar las tropas de la República en un país libertado se presenten a sus gefes y abrazen el sistema de la independencia:
5°-Quedan exceptuados de la confiscación los bienes de las mugeres e hijos de los emigrantes que permanecieron en el territorio libre; pero se reservan para el estado el tercio y quinto de los que aquellos habían de heredar del padre emigrado:
6°-También están libres de dicha pena los menores de diez y seis años, aunque hayan emigrado, siempre que cumplida esta edad, al cabo de un año se presenten a incorporarse en la República, corriendo entre tanto la conservación de sus bienes por cuenta del Estado:
7°-Los bienes de la mujer están exceptuados de la Ley de confiscaciones. Las que hayan emigrado, y tenido una conducta positivamente hostil, acreditada con actos de expionage, persecución declarada contra los Patriotas, u otros atentados de igual naturaleza contra la República, si no vuelven á entrar a su territorio un año después de haber sido libertado, incurran en la pena de confiscación de bienes:
8°-Todas las propiedades confiscadas por el gobierno español a los patriotas, serán administradas igualmente por cuenta del estado, hasta que se presenten a reclamarlas legítimos interesados:
9°-Todas las cargas inherentes a las propiedades confiscadas, ya sean por deudas escrituradas con hipoteca ó sin ella, ya por fundaciones piadosas, vínculos, o capellanías a que algún particular tenga legítimo derecho, le serán adjudicados y reservados a sus Señorios en la misma finca”:



lunes, 18 de febrero de 2013

Juan Germám Rpscio., Presidente del Congreso.

1819
Febrero 27
Sesión 12



El diputado Juan Germán Roscio pasa a presidir el Congeso por ausencia del presidente Francisco Antonio Zea, quien se halla despidiendo al Libertadr rumbo a Occidente.

 * Preocupación en el seno del Congreso por lo dificil de reunir el quorum reglamentario de 20 para dar legalidad a las decisiones deliberatorias.

* Juramentado el diputado licenciado Domingo Alzurú como Procurador General del Estado.

* Se presentó el Licenciado Francisco Antonio Zea para prestar juramento para el ejercicio de las funciones del Presidente de la República.

domingo, 17 de febrero de 2013

Bolívar en víspera de ausencia

1819
Febrero 26
Sesión No. 11

Bolívar,  Presidente de la República, en víspera de su salida de Angostura para continuar la lguerra por la Independencia, se dirige al Congreso para precisar sobre sus facultades durante la campaña y la del Vicepresidente encargado de la Preidencia durante su ausencia.

* El Congreso es informado del nombramiento del médico y diputado  Manue Palacio Fajado como Ministro de Hacienda sin que ello signifique su separación del Congreso.  Asimismo el diputado General Tomás Montilla Jefe del Estadeo Mayor General del Ejército de Oriente.

*

miércoles, 13 de febrero de 2013

Mariño, Torres y Urbajeja incorporados a otras destinos.

1891
Febrero 25
Sesión No, 10
.Dip. Mariño, Torres y Diego B. Urbaneja

* Juramentado los miembros dl Poder Judicial

*  El Congreso acordó marcar la inslación del Congreso con lo que para sus integrantes constituía un acto humanitario: El Indulto General, incluso para españoles emigrados cuando la Toma de Angostura por los patriotas. 

* Allanamiento de los señores diputados  generales  Mariño, Torres  y Urbaneja a solitud de la Presidencia de la República y a fin de que desempeñen otros destinos, de acuerdo con su propia conformidad y siempre y cuando no impida su asisdua asistencia a las seciones del cuerpo legislativo para la formación del quorum.

* Participaión de Arismendi y Brión de la llagada a Margarita de 570 hombres, parte de las topas que salieron de Londres al mando del coronel English.

martes, 12 de febrero de 2013

Urdaneta a Margarita

1819
24 de Febrero

Sesión 9
Rafael Urdaneta

* Creado el Poder Judicial y designados para su desempeño a los dipuados  doctor Juan Martínez, Licenciado Ramón García Cádiz y doctor Francisco Javier Yánez.

*  El Presidente de la República Simón Bolívar pide al Congreso el allanamiento al diputado General de División Rafael Urdaneta para ser despachado en comisión a la Isla de Margarita y así fue acordado.

*Fuie enterado el Congreso de la llagada de la expedición de tropas inglesas a Margarita.

* Se acordó darle tratamiento de "Excelencia" a los titulares de los Poderes del Estado y de señoría a los miembros cuando hayan de tratarse oficialmente.

* Nombrados primer oficial de Secetaría del Congreso a al ciudadano Casimiro Bezares y Segundo al ciudadano Felipe Delepiani.


lunes, 11 de febrero de 2013

Roscio Voicepresidente

1819
20 de Febrero
 
* El Congreso de Angostura por votación secreta nombró Vicepresidente del cuerpo al diputado Germán Roscio.

* Se dsicutió el reglamento de la Policía interna del Congreso-.

* Se refirió a la Presidencia de la República la solicitud del Capitán Antonio Días implorando al Congreso el benficio de su libertad en razón de sus srvicios presyados en su condición de Capitán de Navíos.

* Continuó el debate sobre el indulto general propuesto por Cardozo.

domingo, 10 de febrero de 2013

Congreso de Angostura / Indulto General

1819 Febrero 20

En la sesión ordinaria de este día, el diputado Juan Vicente Cardozo, propuso al Congreso dictara una Ley disponiendo el Indulto General., la cual fue diferida para ser discutida el próximo lunes 22.   Asimismo designó una Comisión para resolver lo concerniente al régimen económico del Congreso.

Observación.  Como nota curiosa observamos que en las actas del Congreso se refiera a la Capital indistintamente como Santo Tomás de Angostura,  Capital de Guayana,  Nueva Gauyana.

sábado, 9 de febrero de 2013

Incorporación de Nicolás Pumar

1819
Sesión del 19 de Febrero

 Diego Bautista Vallenilla,

1. En esta sesión 5 del Congreso de Angostura actúa Diego Vallenilla en calidad de Secretario.

2- Incorporación y juramenteción del diputado por Barinas  Nicolas Pumar

3.-A proposición de Roscio, el Congreso facultó al Presidente de la República a disponer de cualquier diputado del Congreso para desempeñar cargos púlicos en virtud de la escasez de ciudadanos idóeos en la ciudad, a voluntad del diputado, siempre y cuando no se rompiera el quarom de las dos tercera partes equivalente a 20 diputados, mínimo para el funcionamiento del cuerpo.

viernes, 8 de febrero de 2013

Sesiónm ordinaria del día 18

En la sesión ordinaria del 18 de Febrero se acordó

Diego Bautista Urbaneja

1, Admitir la excusa de Miguel Zárraga por no poder desempeñar la Secretaría del cuerpo por hallrse destinado al Ministerio de Hacienda.

2.  El Congreso acordó  que los dipuados  Diego de Vallenilla y José de Jesús Guevara sirvieran de Secretarios del cuerpo con facultad  de nomsbrar dos oficiales para llevar los trabajos.

3. La comisión presentó el Reglamento provisional para la Presidencia de la República delegándole la facultad privativa del Cuerpo Legislativo de levantar tropas e imponer contribuciones.en las circunstancias actuales de la guerra.

 Para esta sesión actuó de Secretario Diego Bautista Urbaneja.

jueves, 7 de febrero de 2013

Tercer día de sesión




En la capital de Guayana, a diez y siete de febrero de mil ochocientos diez nueve. En sesión ordinaria del Soberano Congreso se dio cuenta del oficio del capitán general Simón Bolívar, presidente interino de la República, en que suplica se le admita la renuncia que hace de este encargo; y habiéndose abierto la discusión sobre si era o no admisible la renuncia, se propuso por algunos señores Diputados se tratase y sancionase antes como cuestión pre. liminar, cuál era la duración de la Presidencia y Vicepresidencia de la Repú­blica para que habían sido nombrados en la sesión de ayer el Excelentísimo señor capitán general Simón Bolívar y el señor diputado Francisco Antonio Zea. Se propuso también que siendo el primer deber del Cuerpo de Repre. sentantes constituir y nombrar los supremos Poderes Ejecutivo y Judicial, se procediese a ello inmediatamente, y que resultando electo para el primero el
expresado Capitán General, no se le admitiese la renuncia caso de reiterarla; ydespués de debatidas estas y las demás mociones que se hicieron, sancionó el Soberano Congreso: que el nombramiento de Presidente de la República hecho en Su Excelencia el capitán general Simón Bolívar y de Vicepresidente en el señor diputado Francisco Zea durase hasta que formada, presentada y sancionada por los pueblos la Constitución de la República, se hiciese nuevo nombramiento constitucionalmente. Que con la misma duración se pro­cediese a nombrar el Supremo Poder Judicial, y que antes de participar esta deliberación al señor Presidente se le invitase por medio de Diputación a una conferencia en el mismo Congreso. Verificada ésta, Su Excelencia reiteró su renuncia apoyándola en varias razones; y los discursos de los señores Dipu­tados se dirigieron a demostrar la necesidad de que admitiese el destino a que la República1 llamaba a su Excelencia en circunstancias en que  más que nunca necesitaba de sus interesantes servicios.
Prestó en fin su obediencia; juró ante el Soberano Congreso el religioso cumplimiento de sus altos deberes, y pidió se le detallasen las facultades de su poder. En consecuencia fueron encargados los señores diputados Roscio, Palacio y Peñalver para que formasen y presentasen en la inmediata sesión el reglamento provisional para la Presidencia de la República.
Que se ordene a Su Excelencia el Presidente de la República haga pu­blicar el establecimiento del Supremo Poder Ejecutivo; que reciba reconoci­miento y juramento de todas las autoridades civiles, militares y eclesiásticas, y que disponga salvas e iluminaciones públicas.
Que no habiéndose nombrado todavía persona que desempeñe la Se­cretaría del Congreso, se procediese a su nombramiento, que podría recaer en sujeto de dentro o fuera del Cuerpo; y verificado, recayó la elección por pluralidad en el ciudadano Miguel Zárraga, con lo cual se terminó la sesión de este día.
Simón Bolívar — Zea
El diputado secretario interino, Diego Bautista Urbaneja

miércoles, 6 de febrero de 2013

Segundo día de sesión



ACTA 2
En el Palacio del Congreso Nacional, en la capital de Guayana, a diez y seis de febrero de mil ochocientos diez y nueve. El Presidente y Representantes del mismo, en la sesión ordinaria de este día acordaron que estando nombrado
en la de ayer Su Excelencia el capitán general Simón Bolívar presidente interi‑
no del Estado de Venezuela; y considerando por una parte que para proceder
al nuevo nombramiento se ofrecen antes varias discusiones y decisiones que
consumirán algún tiempo, y por otra, que es indispensable dejar a Su Excelencia expedito en el momento para que pueda marcharse a dar al Ejército de  operaciones todo el impulso que piden las actuales circunstancias, continúe Su Excelencia de Presidente interino del Estado, y realice su marcha cuando lo tenga a bien. Que además de todas las facultades que son propias del poder que le está conferido, se le revista de algunas privativas al Congreso que se      detallarán en la sesión de mañana, para que pueda obrar con toda la plenitud de poder que exigen las críticas actuales circunstancias y la gran distancia a que se halla el Ejército de operaciones.
                 Para el caso en que Su Excelencia marche de esta capital, se nombre un Vicepresidente del Estado que quede en ella entendiendo en las relacioneslad exteriores e interiores que no estén al alcance del Presidente por la distancia en que pueda hallarse; con todas las demás plenas y absolutas facultades que aquél le confiera. Y en consecuencia realizada la votación con calidad desea que para ser nombrado el Vicepresidente baste la pluralidad relativa, entre los veintiséis votos, resultó electo el señor Francisco Antonio Zea con catorce; habiendo obtenido seis Su Excelencia el general Mariño, dos el señor general Urdaneta, dos el señor Palacio, uno el señor general Montilla, y otro el señor Roscio, según se calificó por el escrutinio que se practicó por los señores Urdaneta y Palacio con el señor Urbaneja secretario interino; y se deliberó que se participase a Su Excelencia el Presidente interino del Estado, por una Diputación, el antecedente nombramiento, para que siéndole posible viniese en el acto a prestar el juramento. La Comisión informó que Su Excelencia pedía se esperase su contestación hasta el día de mañana.
El señor Presidente llamó la atención del Congreso al examen del proyecto de Constitución que Su Excelencia el Presidente del Estado presentó en el acto de su instalación. Previa la debida discusión, se acordó que después de leído en sesión pública, se pasase a una Comisión para que en su vis presentase sus opiniones; y fueron nombrados los señores Roscio, Briceño,  Cádiz, Peñalver y Palacio.
Se deliberó que para el régimen interior del Congreso, se forme el reglamento que deba observarse por los señores Martínez, Méndez y Peraza, y que se presente para su examen.
Se acordó igualmente que para la autorización de ésta y de las demás actas basta la firma del señor Presidente del Congreso y Secretario del misma Cuerpo.
Con lo cual, y por ser ya tarde, se terminó la sesión.
El diputado secretario interino, Diego B. Urbaneja

lunes, 4 de febrero de 2013

Acta de Instalación del Congreso de Angostura

 














 Licenciado Francisco Antonio   Zea, Presidente del Congreso del Congreso de  Angostura.

AÑO 1819


 ACTA DE INSTALACIÓN DEL SEGUNDO            CONGRESO NACIONAL DE VENEZUELA
En la ciudad de Santo Tomás de Angostura, a quince días del mes de febrero año del Señor de mil ochocientos diez y nueve, nono de la Independencia ­de Venezuela, a las diez y media de la mañana, se reunieron en virtud de citación del jefe supremo de la República, Simón Bolívar, en el Palacio del gobierno para la instalación del Soberano Congreso Nacional, convocado por el mismo Jefe Supremo en veintidós de octubre del año próximo pasado, señores Diputados, cuyos nombres siguen:
Nombrados por la parte libre de Venezuela
En la provincia de Caracas:
Doctor Juan Germán Roscio Doctor Luis Tomás Peraza Licenciado José España Señor Onofre Basalo
Señor Francisco Antonio Zea.
En la provincia de Barcelona:
Coronel Francisco Parejo
Coronel P. Eduardo Hurtado
Licenciado Diego Bautista Urbaneja Licenciado Ramón García Cádiz Señor Diego Antonio Alcalá.

En la provincia de Cumaná:
General en Jefe Santiago Mariño
General de Brigada Tomás Montilla
Doctor Juan Martínez Coronel Diego Vallenilla.

En la provincia de Barinas:
Doctor Ramón Ignacio Méndez
Coronel Miguel Guerrero
General de División Rafael Urdaneta
Doctor Antonio María Briceño.
En la provincia de Guayana:
Señor Eusebio Afanador
Señor Juan Vicente Cardoso
Intendente de Ejército Fernando Peñalver
General de Brigada Pedro León Torres.

En la provincia de Margarita:

Licenciado Gaspar Marcano
Doctor Manuel Palacio
Licenciado Domingo Alzuru
Señor José de Jesús Guevara.

Y sin embargo de que faltaban cuatro diputados para completar los treinta de que debe constar el Congreso, se procedió a su instalación en virtud del reglamento convocatorio, que sólo exige para ella la presencia de las dos terceras partes de los representantes, verificándose con la solemnidad y  formalidades siguientes:
Tres cañonazos anunciaron a las once la venida del Jefe Supremo acompañado de su Estado Mayor General, del Gobernador de la plaza y Comandante General de la provincia, y de todos los jefes y oficiales que se hallan en esta capital. Los señores Diputados salieron a recibirlo fuera de las puertas del palacio, y conduciéndolo a la sala destinada a sus sesiones, le dieron el asiento preeminente bajo el solio nacional. El concurso de ciudadanos extranjeros de distinción era extraordinario.
El Jefe Supremo abrió la sesión por la lectura de un largo discurso, cuyo objeto principal era exponer los fundamentos de un proyecto de Constitución ­que presentaba al Congreso, y hacer ver que era la más adaptable al país. Habló muy de paso de su administración en las circunstancias difíciles de la República, ofreciendo que los secretarios del Despacho darían cuenta de sus respectivos departamentos con los documentos necesa­rios para tomar un exacto conocimiento del estado real y positivo de la República .y. sólo insistió en recomendar al Congreso la confirmación de la libertad concedida sin restricción alguna a los esclavos, la del establecimiento de la Orden de los Libertadores, y de la Ley de Repartimiento de Bienes nacionales entre los defensores de la patria, como que eran estas las únicas s de sus heroicos servicios. Encargó también muy particularmente al Congreso fijase principalmente su atención en fundar la deuda y proveer a su más pronta extinción, exigiéndolo así la gratitud, la justicia y el honor. 
Terminado su discurso, añadió: "El Congreso de Venezuela está instalado y en el reside desde este momento la soberanía nacional: mi espada (empuñándola) y las de mis ínclitos compañeros de armas están siempre prontas sostener su augusta autoridad. ¡Viva el Congreso de Venezuela!". A esta voz, repetidas muchas veces por el concurso, se siguió una salva de artillería.
El Jefe Supremo invitó entonces al Congreso a que procediese a la elección  de un Presidente interino para entregarle el mando. Resultando electo a viva voz el diputado Francisco Antonio Zea, Su Excelencia le tomó el juramento sobre los santos Evangelios, y en seguida a todos los miembros, uno a uno.  Concluido el juramento Su Excelencia colocó al Presidente en la silla que ocupaba él mismo bajo el solio, y dirigiéndose al cuerpo militar dijo: "Señores  Generales, Jefes y oficiales, mis compañeros de armas: nosotros no somos más .que simples ciudadanos hasta que el Congreso-Soberano se digne emplearnos en la clase y grados que a bien tenga. Contando con vuestra sumisión, voy a darle en m nombre y el vuestro las pruebas más claras de nuestra obediencia, entregándole el mando de que yo estaba encargado". Diciendo esto se acercó al Presidente del Congreso, y presentándole su bastón, continuó: " Devuelvo a la República el bastón de General que me confió. Para servirla cualquier grado o clase a que el Congreso me destine, es para mí honroso: en él daré ejemplo de la subordinación y de la ciega obediencia que deben distinguir a todo soldado de la República". El Presidente dirigiéndose al Congreso dijo: "Parece que no admite discusión la confirmación de todos los grados y empleos conferidos por Su Excelencia el general Simón Bolívar, durante su Gobierno: sin embargo pido para declararlo la aprobación expresa del Congreso. ¿Parece Congreso que los grados y empleos conferidos por Su Excelencia el general Simón Bolívar, siendo Jefe Supremo de la República, sean confirmados. Todos los diputados, poniéndose en pie respondieron que sí, y el Presidente continuó: "El Soberano Congreso de la República confirma en la persona de Su Excelencia el capitán general Simón Bolívar todos los grados y empleos  conferidos por el mismo durante su Gobierno", y devolviéndole el bastón, le dio asiento a su derecha. Después de algunos momentos de silencio el Presidente habló en estos términos:

"Todas las naciones y todos los imperios fueron en su infancia débiles y pequeños, como el hombre mismo a quien deben su institución. Estas grandes ciudades que todavía asombran la imaginación: Menfis, Palmira, Tebas, Alejandría, Tiro, la capital misma de Belo y de Semíramis, y tú también soberbia Roma, señora de la Tierra, no fuiste en tus principios otra cosa que una mezquina y miserable aldea. No era en el Capitolio, no en los Palacios Agripa y de Trajano; era en una humilde choza, bajo un techo pajizo en que Rómulo, sencillamente vestido, trazaba la capital del mundo y ponía los fundamentos de su inmenso Imperio. Nada brillaba allí sino su genio; nada había  de grande sino él mismo. No es por el aparato ni la magnificencia de nuestra instalación, sino por los inmensos medios que la naturaleza nos ha proporcionado y por los inmensos planes que vosotros concebiréis para aprovecharlos, que deberá calcularse la grandeza y el poder futuro de nuestra República.
Esta misma sencillez, y el esplendor de este grande acto de patriotismo de que el general Bolívar acaba de dar tan ilustre y memorable ejemplo, imprime a esta solemnidad un carácter antiguo, que es ya un presagio de los altos desti­nos de nuestro país. Ni Roma ni Atenas, Esparta misma en los hermosos días de la heroicidad y las virtudes públicas no presenta una escena más sublime ni más interesante. La imaginación se exalta al contemplarla, desaparece los siglos y las distancias, y nosotros mismos nos creemos contemporáneos de los Arístides y los Fociones, de los Camilos y los Epaminondas. La misma filantropía y los mismos principios liberales que han reunido a los jefes republicanos de la alta Antigüedad con esos benéficos emperadores Vespasiano, Tito, Trajano, Marco Aurelio, que los ellos a este modesto General;  y entre ellos obtendrán los honores de la historia y las bendiciones de la posteridad.  No es ahora que pueda justamente apreciarse el sublime rasgo de virtud patriótica de que hemos sido admiradores, más bien que testigos cuando nuestras instituciones hayan recibido la sanción del tiempo, cuando  todo los débil y todo lo pequeño de nuestra edad, las pasiones, los intereses y las vanidades hayan desaparecido, y sólo queden los grandes hechos y los grandes hombres, entonces se hará a la abdicación del General Bolívar toda la justicia que merece, y su nombre se pronunciará con orgullo en Venezuela, y en el mundo con veneración. Prescindo de todo lo que él ha hecho por nuestra libertad.  Ocho años de angustias y peligros, el sacrificio de su fortuna y de su reposo, afanes y trabajo indecidibles, esfuerzo de que difícilmente se citará  otro ejemplo en la historia, esa constancia a prueba de todos los reveses, esa firmeza incontrastable para no desesperar de la salud  de la patria, viéndola subyugada, y él desvalido y solo: prescindo, digo, de tantos títulos, que tienden a la inmortalidad, para fijar solamente la atención en lo que estamos viendo y admirando.  Si él hubiera renunciado la autoridad suprema cuando ésta no ofrecía más que riesgos y pesares, cuando atraía sobre su cabeza  insultos y calumnias y cuando no era más un título al parecer vano, nada hubiera tenido de laudable y mucho de prudente; pero hacerlo en el momento en que esta autoridad comienza a ter algunos atractivos a los ojos de la ambición, y cuando todo anuncia próximo el término dichoso de nuestros deseos, y hacerlo de propio movimientos y por el puro amor de la libertad, es una virtud tan heroica y tan eminente, que yo no se si ha tenido modelo, y desespero de que tenga imitadores.  Pero que, ¿Permitiremos nosotros que el general Bolívar se eleve tanto sobre sus conciudadanos, que los oprima con su gloria, y no trataremos al menlos de competir con él en nobles y patrióticos sentimientos, no permitiéndole salir de este augusto recinto sin revestirle de esa misma autoridad que él se ha despojado por mantener  inviolable la libertad, siendo éste precisamente el medio de aventurarla?”.-"No, no –repuso con energía y vivacidad el General Bolívar-, jamás, jamás, volveré a aceptar una autoridad a que para siempre he renunciado de todo corazón por principios y por sentimiento”.  Continuó exponiendo los peligros que corría la libertad, conservando por mucho tiempo un mismo hombre la primera autoridad: manifestó la necesidad de precaverse contra las miras de algún ambicioso, contra las de él mismo que no tenía la seguridad de pensar y de obrar siempre del mismo modo, y terminó su discurso protestando en el tono más fuerte y decisivo que en ningún caso, y por ninguna consideración volvería jamás a aceptar una autoridad, a que tan cordial y tan sinceramente había renunciado para asegurar a su patria los beneficios de la libertad.  Concluida su contestación, pidió pemiso para retirarse,  y el Presidente se lo concedió, nombrando una diputación de diez miembros para que lo acompañase.
En seguida se trató en el Congreso de nombrar un Presidente interino de la República; pero ocurriendo muchas dificultades para la elección, se acordó que el general Bolívar ejerciese este poder por veinticuatro, o a lo más por cuarenta y ocho horas; y se mandó una Diputación presidida por el general Mariño a comunicarle esta resolución. El general Bolívar contestó que sólo por consideración a la urgencia admitía el encargo, bajo la precisa condición de que sólo fuese por el término prefijado.
Terminado un negocio tan urgente, y siendo ya demasiado tarde, acordó el Soberano Congreso emplazarse para el siguiente día, a las nueve y media de la mañana, asistir en cuerpo acompañado del Poder Ejecutivo, Estado Mayor, generales, jefes y oficialidad del Ejército y de la plaza, a la santa iglesia Cate­dral, a dar a Dios solemnes acciones de gracias por el beneficio de habernos concedido la feliz reunión de la Representación Nacional para fijar la suerte de la República, dándole una Constitución libre y capaz de elevarla a la altu­ra de su destino natural. El señor Presidente declaró terminada la sesión de la instalación del Soberano Congreso de Venezuela, cuya acta será firmada por todos los señores Diputados y por el Jefe Supremo, que depuso su autoridad en este día, y por el Secretario nombrado interinamente para este acto.
Simón Bolívar – Francisco Antonio Zea
Juan Germán Roscio – Luis Tomás Peraza – José de España –Onofre Basalo – Francisco V. Parejo – Eduardo A. Hurtado –Ramón García Cádiz – Diego Antonio Alcalá – Santiago Mariño –Tomás Montilla – Juan Martínez – Diego de Vallenilla –Ramón Ignacio Méndez – Miguel Guerrero – Rafael Urdaneta –Antonio María Briceño – Eusebio Afanador – Juan Vicente Cardoso –Fernándo de Peñalver- Pedro León Torres – Licenciado G. Marcano – Manuel Palacio Fajardo – Domingo  Alzuru – J. J. Guevara – Diego B. Urbaneja, vocal secretario interino.